Sentir ansiedad por comer es un problema muy frecuente. Muchas personas lo sufren en menor o mayor grado. Para muchos, especialmente much@s , es un problema grave que les afecta en muchos ámbitos de su vida.

La ansiedad por comer se caracteriza por sentir un impulso, muchas veces irrefrenable, por comer productos que sabes que no son buenos para tu salud.

Normalmente los productos que la ansiedad te empuja a comer son aquellos que sabes que no son sanos pero que te gustan mucho: chocolate, bollería, galletas, helado, patatas fritas, pan, pizza… Esto tiene una razón de ser: son productos diseñados por la industria alimentaria para ser muy palatables, es decir, muy sabrosos. Una combinación explosiva de azúcares, harinas refinadas, grasas de mala calidad y sal. Estos productos, actúan directamente en el centro de recompensa de nuestro cerebro generando una sensación de placer inmediata. Así pues, una de las causas de la ansiedad por comer la encontramos a nivel físico. Los últimos estudios parecen indicar que los productos ultraprocesados tienen características adictivas y actúan en el cerebro del mismo modo que algunas drogas.

Otra de las causas de la ansiedad por comer la encontramos a nivel emocional. Las personas que lo sufren tienen una relación poco sana con la comida. Para ellos la comida no es la manera de nutrir su cuerpo, sino que frecuentemente la utilizan de vía de escape de sus emociones. Cuando se sienten tristes, nerviosos, estresados o incluso aburridos, recurren a la comida como fuente de placer inmediato. Comen para escapar de esta emoción que no les gusta sentir y calmarse. El problema principal es que está gratificación inmediata es efímera. La comida les calma durante, como mucho, unos minutos. Luego aparece el sentimiento de culpa. La persona se siente mal y culpable por haber hecho algo que creen que no deberían hacer. Es un pez que se muerde la cola del que les es muy difícil salir. Comen, se sienten culpables por haberlo hecho y siguen comiendo para escaparse de este sentimiento de culpabilidad.

Finalmente, otra de las causas de la ansiedad por comer son nuestros hábitos y nuestro entorno. Por un lado, vivimos en un entorno dónde la comida poco sana es la norma y la encontramos por todos los rincones. La accesabilidad a este tipo de productos es total. Además de esto, cuando tenemos este problema, nuestros hábitos nos impulsan a ello. Es decir, si cada día al salir del trabajo, pasamos por la pastelería y nos compramos una pasta, eso se convierte en un hábito y los hábitos pasan a hacerse automáticos y los hacemos de manera inconsciente.

¿Cómo puedes saber si la ansiedad por comer te está afectando?

  • Si sientes que no tienes control sobre lo que comes
  • Si comes de manera frecuente productos ultraprocesados y luego te sientes culpable
  • Si te escondes para comer
  • Si estás todo el día pensando en comida
  • Si tienes que hacer un esfuerzo muy grande para controlar lo que comes
  • Si te propones cada día que hoy vas a “portarte bien” y no lo consigues.

En los siguientes posts vamos a seguir hablando sobre este tema tan frecuente como preocupante.

¿Te pasa a ti?