¿Verdad que piensas que no puedes perder peso porqué no tienes fuerza de voluntad? ¿Verdad que crees que ya te sabes la teoría y que lo único que necesitas para pasar a la práctica es fuerza de voluntad?

Pues lo siento pero te equivocas.

Que para perder peso se necesita fuerza de voluntad es un mito. Uno de tantos que no te están ayudando…

Déjame explicarte porqué.

La fuerza de voluntad es un recurso de nuestra mente y es limitado. Es la fuerza que necesitamos cuando nos enfrentamos a algo difícil.  Y esa fuerza se va agotando durante el día con todas las pequeñas decisiones que tomamos que no son las más cómodas para nuestro cerebro. La usamos cada vez que hacemos algo que nos requiere un esfuerzo….

  • levantarse cuando suena el despertador en vez de seguir durmiendo…
  • acabar el informe en el trabajo
  • ordenar la cocina al acabar de comer
  • ir al gimnasio
  • acordarte de llamar al lampista

Todo esto son ejemplos de cosas que requieren de nuestra “fuerza de voluntad”.

Si a eso, quieres añadirle cada una de las más de 200 decisiones sobre alimentación que hacemos cada día, estás destinado al fracaso.

Y entonces, si no es cuestión de fuerza de voluntad, ¿cuál es la clave?

La clave son tus hábitos y tu mente.

La clave es que llevar una alimentación saludable, (comer muchas verduras y hortalizas,  las proteínas y grasas que tu cuerpo necesita y comer las veces que tu cuerpo lo requiere) se convierta en un hábito.

Un hábitos es un recurso de nuestro cerebro para ahorrarnos energía. Es algo que nos sale de manera automática, sin pensar.

Si conviertes en hábito de comer sano, hacer ejercicio y descansar bien, no necesitas tu fuerza de voluntad PARA NADA. ¡Y es posible hacerlo!

Pero eso no es todo. En el entorno en el que vivimos, que nos empuja a tener hábitos insanos y a perjudicar nuestra salud, esto no es suficiente. Necesitas algo más…

Necesitas reprogramar tu mente para aprender a disfrutar de estos hábitos saludables y que llevar una vida sana deje de parecerte un sacrificio.

Y también es posible hacerlo. Seguro que tienes una vecina o una amiga que lo hace… Vais a cenar juntas y ¡se pide una ensalada!!! Y encima la vas mirando alucinada ¡porqué parece que la está disfrutando! Le ofreces compartir el pastel de queso y ¡te dice que no le apetece!!! Y encima parece sincera… La llamas para ir al cine y te dice de quedar más tarde ¡porqué quiere ir a correr!!!

Sí, es posible tener unos hábitos saludables y disfrutarlos y es la clave para no necesitar tu fuerza de voluntad.

Y ahora cuéntame tu, ¿todavía crees que es cuestión de fuerza de voluntad?