Cómo te contaba en el artículo del otro día, muchas personas tienen una mala relación con la comida. No consiguen que la comida sea la manera en la que nutren su cuerpo, sino que comer se convierte en un problema que les agobia y les hace sentir mal y culpables permanentemente. Saben que deberían comer muchas verduras, hortalizas y pocos alimentos ultraprocesados, pero la realidad es bien distinta. Van pasando los días a base de bocadillos, bollería, snacks y el propósito de hacerlo bien mañana.

Y este es un problema que acarrea consecuencias:

Para empezar, consecuencias a nivel emocional. Saber que no puedes controlar lo que comes y que consumes productos que sabes que son dañinos para ti, crea un estado de ansiedad, tristeza, rabia y frustración muy grande. Es un gran peso para tu autoestima y autoconfianza. No te crees capaz de conseguir esta relación sana con la comida que ansías y esto te afecta en cómo te ves y lo que piensas de ti mism@. Además te sentes culpable por estar haciendo las cosas “mal” y esta culpa te acompaña todo el día y allí dónde estés.

Seguramente, también te está afectando a tus relaciones con los demás. La falta de autoconfianza y el malhumor y ansiedad que esto te genera, hace que tus relaciones con los demás se resientan: con tu pareja, tus hijos, tu familia, tus amigos, en el trabajo… Incluso dejas de hacer cosas por este tema: ya no disfrutas de las fiestas con los amigos ni de ir a comer a un restaurante con tu familia. Y ni hablar de ir a la playa.

También, comer mal te hace tener poca energía y malas digestiones. Te levantas ya cansado, después de comer no puedes con tu alma, tiras solo a base de cafés y llegas agotad@ a la noche.

Por otro lado y a más largo plazo, naturalmente, hay consecuencias negativas para tu salud. Llevar una alimentación sana es básico para optimizar tu salud y de no hacerlo, las cosas no tardan en ponerse feas… sobrepeso, hipertensión, diabetes, problemas digestivos… y miles de pastillas para sobrellevarlo. Y no es un tema banal. La OMS considera la mala alimentación, junto el tabaquismo, el uso nocivo del alcohol y la falta de actividad física como los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles, que acaparan el 63% de las muertes cada año.

Así que tener una relación sana y natural con la comida es un problema más profundo de lo que puede parecer y te puede afectar en todas las facetas de tu vida. Hay que trabajar para ponerle solución.

¿Cómo te afecta tu mala relación con la comida? Te espero en los comentarios.